28/12/2021 ON24
Aseguró el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario, Roberto Villavicencio. Respecto a la situación sanitaria destacó que “a este nivel de contagios que tenemos ahora, el año pasado estábamos con 90% de ocupación de camas críticas”


La Federación de Argentina de Prestadoras de Salud (FAPS), que agrupa a sanatorios, clínicas y centros de diagnóstico, anunció el cobro de un 9% de copago a partir de enero en cada prestación a los afiliados de empresas de medicina prepaga y obra social, ante el atraso que, entienden, hay en sus ingresos.

Respecto a la situación del sector, el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario, Dr. Roberto Villavicencio analizó en CNN Radio Rosario: “La medida surge ante la negativa del Estado nacional de otorgar los aumentos que compensen los mayores costos que hoy tiene todo el sistema de salud. En estos 19 meses de pandemia se ha gastado más que en épocas normales, además entre 2020 y 2021 tuvimos una inflación del 90% y los aumentos han sido de algo más del 50%. Estamos más del 30% atrasados en las actualizaciones de los planes de salud. Entonces todo se derrumba porque la plata no alcanza”, enfatizó.

Y señaló que se busca “terminar con el sistema de salud tal como se lo conoce, porque las personas no pueden optar por una obra social de pase y una prepaga, y es una medida evidentemente contra el sistema. En segundo lugar, si la ley establece que por la ecuación económica se tienen que dar los aumentos y los incrementos no se dan, se está desfinanciando intencionalmente y el que paga las consecuencias en realidad es el ciudadano, que por un pequeño porcentaje se va a quedar sin servicio. Estamos esperando que el Estado resuelva este problema que es grave y que afecta a 7 millones de personas, de las cuales 5 millones son trabajadores que se les va a impedir tener el acceso al sistema”.


Situación sanitaria

“Se pude definir con una ola de contagios de baja gravedad en el área de internación, es decir, no hay pacientes que desarrollen una enfermedad grave, como antes. A este nivel de contagios que tenemos ahora, el año pasado estábamos con 90% de ocupación de camas críticas. Con un amplio porcentaje de la población vacunada, el virus no puede desarrollar la enfermedad”, sostuvo Villavicencio.

Por otro lado, “lo que se viene, con la cepa Ómicron, es que no ataca la vía aérea inferior, los pulmones, que eran los que más gravemente estaban comprometidos en las olas anteriores. Es una virosis respiratoria alta, pero en aquellos pacientes que son más vulnerables, por la edad o por algún padecimiento agregado, se requiere un cuidado mucho mayor”, explicó.

Finalmente, sostuvo que “estamos con un grado de preocupación por los contagios, no así por la gravedad que puedan tener los pacientes, que si cursan la enfermedad ahora lo hacen en forma muy leve, sin requerimientos de terapia intensiva”, y aclaró que “los pocos pacientes internados, tienen comorbilidades importantes”.