LA CAPITAL 03/06/2021

Peligra la atención de los 165 mil afiliados del Iapos en el departamento Rosario


En el momento más crítico de la pandemia, la entidad busca cambiar el convenio con los sanatorios, a los que adeuda más de 600 millones de pesos


Los afiliados al Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos), entre los que se encuentran los empleados públicos de la provincia, de la Municipalidad y los docentes, podrían quedarse sin atención sanitaria en el momento más difícil que atraviesa la ciudad por la pandemia de coronavirus.

Es que el Iapos pretende cambiar la modalidad de prestación de los afiliados. Sumado a esto, la obra social estatal adeuda más de 600 millones de pesos a los sanatorios, que representan salarios del personal de salud, insumos y medicamentos.

Ante esta situación, hay sanatorios que podrían dejar de atender a los afiliados, justo en el momento de mayor necesidad.

El titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario, Roberto L. Villavicencio, denunció la situación, y lo mismo hicieron los sindicatos y agrupaciones de empleados públicos, quienes emitieron comunicados. Además, varios diputados provinciales exigieron una explicación al respecto.

"El Iapos comunicó que cambiaría el sistema de atención de sus afiliados. Lo peor no es eso, sino que lo hace en un momento en el que se está trabajando al límite en todos los sanatorios y en especial en las áreas críticas, y cuando además acumula una deuda millonaria que está impidiendo pagar salarios a los profesionales de la salud y la compra de medicamentos”, explicó el presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

Esta situación afecta a los 165 mil afiliados del Iapos del departamento Rosario y a tantos otros que se atienden en la ciudad, y quienes si no se llega a un acuerdo podrían quedarse sin la atención médica.

Y si el Iapos quisiera hacer un cambio en las prestaciones, antes debería informar a sus afiliados sobre cómo funcionaría la obra social y también instruir a las clínicas y sanatorios sobre cómo atender a estos pacientes, pero ninguna de estas dos cosas las hizo. “Estamos en una situación de incertidumbre total”, confesó Villavicencio.

“En principio esta nueva modalidad de atención iba a empezar a funcionar el 1º de junio, pero todavía no recibimos ninguna comunicación, ni nadie sabe cómo se implementará”, acotó el representante de los sanatorios privados de la ciudad.

“Esta mañana (por ayer) tuve una larga conversación con la ministra de Salud, Sonia Martorano, quien se comprometió a indicarnos cómo será el nuevo modelo prestacional que quiere imponer el Iapos”, comentó el médico desconcertado.

Lo que más preocupa es que en este momento de sobre exigencia al sistema de salud se le imponga una modalidad, que podría dejar sin atención a los afiliados del Iapos.

“Cuando sepamos de qué se trata, cada sanatorio o clínica considerará si se puede ajustar o no a esa nueva modalidad”, destacó Villavicencio y adelantó que, como presidente del directorio del Grupo Oroño, no cree que se pueda seguir atendiendo allí a los pacientes de esta obra social.

Deuda

Además del cambio de modalidad que pretende realizar Iapos, la obra social adeuda prestaciones de los últimos tres años que en total suman más de 600 millones de pesos.

“Nunca se vio una deuda de esta magnitud”, confesó Villavicencio.

En 2019 la deuda llegó a los 5.200.000 pesos, en tanto que el año pasado el monto acumulado fue de 140 millones, y en lo que va del año ya llega a los 482 millones de pesos.

“Iapos no está pagando a los profesionales y a las instituciones que atienden a sus afiliados. Esto hace que el personal de salud, que ya está sobreexigido, no pueda cobrar, no se puedan reponer medicamentos, ni los equipos de protección para los agentes, todo en el marco de esta pandemia”, denunció Villavicencio.

“Nunca se vio semejante deuda y para las instituciones seguir sobreviviendo se vuelve imposible”, se quejó.

Los sanatorios trabajan a destajo, los profesionales hace un año que no descansan y los insumos son escasos. En este marco, el reclamo de las instituciones amerita una pronta respuesta por parte de la instituciones de salud que de no resolverse no podrán seguir dando respuesta a los afiliados.